Elegir quedarme: lo que realmente me dejó este festival
Serie: Cuando el arte te enfrenta contigo misma
El último día del SoCal Tango Festival no fue fácil. Pero aun así, decidí quedarme. Quedarme en el momento, en el proceso, en lo que realmente importaba. Y esa decisión lo cambió todo.
Esa noche bailé distinta junto a Carlos Urrego: más presente, más tranquila, más conectada. Ya no desde la presión ni la mirada de los demás, sino desde algo más honesto conmigo misma.
Y al final del festival, algo más me marcó profundamente. Vi a un grupo de estudiantes en una presentación coreográfica. Eran jóvenes, con poco tiempo bailando, pero había algo muy bello en lo que estaban construyendo. Y entendí algo que antes no veía: el tango no es solo perfección ni grandes escenarios… también es el inicio, el proceso, lo que apenas está naciendo.
Fue ahí donde algo se cerró dentro de mí: no se trata de hacerlo perfecto, sino de aprender a ver distinto, de quedarse, de seguir.
Y con eso, el festival cambió todo… pero sobre todo, me cambió a mí.